Blog de Juan Cameron

Poemas y pensamientos de Juan Cameron

jueves, septiembre 08, 2005

Gentes de la época

No recuerdo demasiado a mi primo en Nueva York
muerto a los treinta y nueve de su edad
en muy extrañas circunstancias
Algunas cartas en la bolsa de Correos
no han llegado todavía
y ciertas conversaciones nunca fueron grabadas
La prima Soledad recostada en la puerta
espera la edición vespertina de la Estrella de Valparaíso
Cuenta de una casa en Cancún -el primo fue a hacer la América-
donde pasaba las tardes junto al mar
tirado en las arenas Un juego de ajedrez
que por cierto
practicaba tan mal como su encuentro con la vida
Mi primo tenía una departamento en la isla de Manhattan
un departamento frente al Central Park en esa parte
donde las señoritas de familia disfrazadas de jinetes
sirven de fondo a historias misteriosas
Y cuatro mil dólares por mes
Poco -dice un amigo conocedor de esas movidas- para un departamento en Manhattan
e indica con el tenedor como si un alfil en Nimzoindia
amenazara la memoria de mi primo
Algunas fotografías llegaron con los años
Imágenes molestas que mis tíos ocultaban con sencillez
pues la piscina y los contertulios eran rostros demasiado modernos
y mis tíos -conservadores al fin y al cabo- no podían con tanta alegría

No recuerdo demasiado a mi primo en Nueva York
muerto a los treinta y nueve de su edad en muy extrañas circunstancias
Apenas su rostro en un catálogo de arte
en una revista de arte newyorquina
su traje de domingo a salida de misa
su mameluco azul de mano de la tía
sus cenizas
repartidas en el Valle de la Luna en el norte de Chile
Extraña elección
Alguna vez vi una imagen de sus últimos días
Su amigo lo abraza en un rincón del tablero
mientras mi primo yace cubierto por las sábanas
Ambos sonríen a la cámara
Dos piezas de un extraño ajedrez fotografiadas justo
antes de la última movida.

(De Cuaderno de Rosario)

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